Índices delictivos en Lambayeque a finales de la Colonia, 1780-1824

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El presente resumen estadístico es extraído de una investigación más extensa que realice con Eduardo Cárdenas Campos sobre la Resistencia y criminalidad en Lambayeque a finales del régimen colonial (1780-1824), en la cual concluimos que los delitos más recurrentes eran las agresiones a muerte entre indios y negros por no querer aceptar su inferioridad étnica y que estas divisiones eran beneficiosas para mantener el régimen colonial sin alteraciones, puesto que cada sector étnico velaba por sus propios intereses, sin perspectiva política hasta la guerra de independencia.

Los expedientes registrados en los archivos de Lambayeque y de La Libertad nos permiten establecer cuadros estadísticos. Confiando en el sondeo archivístico, los índices delictivos aumentaron por decenios de la siguiente manera:

Fuente: ARL – ARLL

Cabe señalar que esto es sólo una muestra que recogen los archivos, así que en la realidad debieron haber más delitos, algunos perdidos por el tiempo y otros impunes por el miedo. Pero se puede  conjeturar, por medio de las curvas, algunas observaciones destacables.

            A medida que avanza la decadencia del virreinato peruano, los índices delictivos van aumentando pero tienen breves caídas. La influencia de Túpac Amaru II, y el terror que generó el pueblo oprimido, sumado a la creación de intendencias que centralizaron el poder, y sobre todo el nombramiento de caciques serviles al poder colonial, hicieron que en la década de 1780 los más oprimidos encuentren salidas delictivas a sus problemas, y otros aprovechen la coyuntura para beneficiarse. Esto siguió avanzando hasta la década de 1790. La inundación de Lambayeque de 1791 y la destrucción causada, aumentó más los índices de robo y hurto, pero sorprende la cantidad de agresiones y homicidios que pueden traducirse en venganzas, por algunos malos negocios o incumplimiento de deudas.

La curva delictiva sufre una relativa caída en el decenio de 1800, especialmente el hurto y robo, que refleja una moderada estabilidad económica. La injuria se reduce al mínimo, lo que contribuye a una fuerte cohesión social que respetaba la jerarquía colonial urbana, mientras que el alza de los desórdenes sociales y la fuga de esclavos revelan una difícil situación en la zona rural. Luego, entre 1810-1820, a excepción del cimarronaje y el desorden social, todos los crímenes aumentan a su máximo puntaje, debido a la crisis del Estado colonial que exigía importantes subsidios para disipar los externos movimientos insurgentes a favor de la independencia. Finalmente, desde la independencia de Lambayeque y los cuatro años que siguieron, en poco tiempo la sustracción de bienes ocupó el segundo lugar en los últimos decenios, evidenciando la carga tributaria para solventar la guerra de independencia nacional. Asimismo, el alza de la injuria, homicidio y agresión demuestran que esta coyuntura generó un gran caos que cuestionó la jerarquía social.

            Los delitos de agresión y homicidio ocupan el primer y segundo lugar respectivamente en la provincia de Lambayeque, convirtiéndola en una jurisdicción indisciplinada y violenta. La mayoría son cometidos por los negros esclavos y zambos libres, quienes, por lo común, atacan a los indios y éstos en menor medida cobran venganza. De esta manera, el conflicto afro-indígena explica la longevidad del orden colonial, debido a que no existió un proyecto común para contraponerlo al sistema español, porque los dominados estuvieron en constante pugna étnica y estamentalmente. La mayoría de agresiones que provocaron una sucesiva muerte, son ocasionadas por venganzas y deudas. Casi todos los homicidas alegan que se les “pasó la mano” o que no tenían intensiones de hacerlo, y otros echan la culpa a consecuencias externas. En los pocos delitos  de los españoles que se “registran” son, en mayoría, agresiones a indios.

            El hurto y robo ocupan un tercer lugar. El hurto es la sustracción de bienes sin violencia y a escondidas, y quienes los cometen en mayoría son gente que actúa por carencia. Éstos representan la mitad de los casos de robos (sustracciones violentas). La mayoría de los denominados “robos” son hechos a escondidas pero siempre violentando o destruyendo alguna infraestructura, y realizado entre 2 a 4 individuos, en mayor proporción por afrodescendientes (sobre todo esclavos) y en menor por indios, y raras veces juntos en un mismo atraco.

            Las injurias ocupan el cuarto lugar y, a menudo, son insultos generados por una discusión privada, que, por lo común, terminaron en agresiones físicas. Los afrodescendientes son los más injuriosos y luego los indígenas.

            Un dato que llama la atención es el no destacado índice de cimarronaje, siendo Lambayeque el partido con mayor cantidad de esclavos del norte. Una respuesta debió estar en la justicia por “propia mano” de los hacendados, evitando denunciar a sus esclavos, porque éstos a su vez los podían denunciar por sevicia.

            Los enfrentamientos directos entre el pueblo oprimido y la autoridades son pocos; pero la imagen negativa y desaprobatoria que proyectaban los funcionarios en la gente es muy evidente y recurrente en varios testimonios, al mostrarse compasivos con algunos “delincuentes”. Los desórdenes sociales o revueltas fueron aisladas y protestaron contra individuos particulares, mas no contra el sistema colonial, hasta la coyuntura independentista.

            En términos generales, se puede concluir que a pesar del descontento de los dominados (indios, negros y castas), sus innumerables conflictos internos opacaron su visión de unidad para contraponerse a sus dominantes. No hubo una conciencia de clase que les permita mantener una cohesión, a pesar de la coyuntura rebelde difundida por el exterior. Cada uno se las arregló como pudo para mejorar su condición, donde sus intereses económicos o empresariales se antepusieron a los de tipo político, hasta la llegada de la independencia.

Fuentes consultadas

Archivo Regional de Lambayeque (ARL)

  • Sección Judicial
    • Serie Corregimiento: Sub Serie Criminal
      • Cajas de 1780 – 1784
    • Serie Partido: Sub Serie Criminal
      • Cajas de 1785 – 1824
    • Serie Cabildo: Sub Serie Criminal
      • Cajas de 1785 – 1824

Archivo Regional de La Libertad (ARLL)

  • Sección Intendencia
    • Serie Causas Criminales
      • Legajos N° 353 – 371
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